Este magnífico bosque comunal de unas 800 hectáreas de extensión pertenece desde tiempos inmemoriales al Ayuntamiento de Errenteria, estando ocupado por extensas masas forestales de haya y por el mayor robledal de Gipuzkoa y Bizkaia. Añarbe interviene en la regulación del clima local y nos suministra agua y altos niveles de biodiversidad.

En 2004 Bruselas designó a Añarbe junto con el resto del PN de Aiako Harria, como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de Aiako Harria, incluyéndolo en la Red Natura 2000, conjunto de áreas naturales sobre las que pivota la conservación de la biodiversidad y del patrimonio natural de la Unión Europea.

En desarrollo del Plan de Acción de la Agenda Local 21 de Errenteria (2006-2010) y por su importancia para la biodiversidad, Añarbe está llamado a convertirse en la cuarta Zona de Reserva del Parque Natural de Aiako Harria, creado en 1995. Confluirá con las reservas ya declaradas de Endara y Enbido (Irun) y Txurrumurru-Txikia (Oiartzun).

Añarbe acoge el hábitat de una fauna salvaje de elevado interés biológico: gato montés, jineta, comadreja, tejón, ardilla, lirón gris, corzo, jabalí, pito negro, pico picapinos, búho chico, cárabo, salmón atlántico, ciervo volador,... Además, es área de campeo de carroñeras como el buitre leonado y el alimoche, que nidifican en zonas próximas del Parque Natural. El embalse recibe también poblaciones invernantes de aves migratorias acuáticas como el somormujo lavanco, el ánade real o el cormorán grande.

Añarbe forma parte de una lista de bosques caducifolios estratégicos para la conservación de la biodiversidad, situados en el corredor ecológico del área atlántica del País Vasco: Endara, Xoldokogaina, Oieleku, Artikutza, Malerreka, Basaburua, Ultzama, Bertiz, Baztan, Quinto Real e Irati.